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¿Beber la gripe fría es malo?


Cuando estamos enfermos, nuestro sistema inmunitario se debilita más de lo normal. En el caso de la gripe, cuando ocurre, debemos mantenernos hidratados, lo que ayuda a aliviar el dolor de garganta y la congestión nasal.

Lo que hacen las bebidas alcohólicas es todo lo contrario: deshidratarse. Por lo tanto, especialmente en las primeras etapas de la gripe, los médicos recomiendan evitar el alcohol, ya que puede causar deshidratación y empeorar la situación, lo que aumenta la tos, el dolor de garganta y la congestión nasal.


Beber alcohol para la gripe puede dificultar la recuperación

Muchas personas piensan que un sorbo de alcohol puede disminuir la sensación de incomodidad. Sin embargo, si bien el alcohol puede disminuir la sensibilidad al frío y al calor, no ayuda a controlar la temperatura corporal.

Quienes realizan esta función son los antipiréticos, como el acetaminofén, que previene el aumento de la temperatura corporal en caso de fiebre. Aunque uno o dos vasos de vino o cerveza no afectan el efecto de este medicamento, demasiado alcohol puede comprometer su acción.

Y esta mezcla puede, en los casos más graves, dañar el hígado, que es donde se metabolizan la droga y el alcohol. Del mismo modo, la mezcla con ácido acetilsalicílico (aspirina) puede causar gastritis o, en casos más graves, sangrado estomacal.

¿Puedo tomar una taza o un vaso?

En la fase final de la gripe, si se siente bien, uno o dos vasos no serán dañinos, pero no abusen. Espere una recuperación completa antes de tomar dosis más grandes.