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Origen de los cloroplastos.


En las células vegetales que están expuestas a la luz, como las células de las hojas, por ejemplo, los proplastos se convierten en cloroplastos.

La necesidad de luz para su formación explica por qué no hay cloroplastos en las células de partes no iluminadas de las plantas, como las raíces o las partes internas de los tallos.

Si dejamos que una semilla germine en la oscuridad, las hojas de la planta recién nacida serán de color amarillento, y en sus células no se encontrarán cloroplastos maduros, sino estioplastos.

Cloroplasto y Stioplast

Amiloplastos o granos de almidón

En ciertas situaciones, los cloroplastos o leucoplastos pueden acumular grandes cantidades de almidón, un polisacárido sintetizado a partir de glucosa.

El almidón puede ocupar completamente el interior del orgánulo, que se convierte en una estructura conocida como almidón o grano de almidón. Los amiloplastos son grandes depósitos de almidón, que en tiempos de necesidad (si falta glucosa) se pueden convertir en glucosa y usar.

Amiloplasto

La capacidad de multiplicación de los plastos y sus similitudes bioquímicas con los seres procariotas actuales sugieren que estos orgánulos tenían como ancestros bacterias fotosintéticas primitivas, que hace cientos de millones de años establecieron una relación de cooperación con las células eucariotas. En el curso del proceso evolutivo, la dependencia entre los dos tipos de organismos se habría vuelto tan grande que las bacterias fotosintéticas y la célula eucariota del huésped perdieron su capacidad de vivir en forma aislada.

Video: Biología Celular: Funciones y origen de los cloroplastos 28092018 (Septiembre 2020).